Durante los últimos años, los avances científicos han transformado la forma en que se previene la infección por VIH. Entre las herramientas más efectivas se encuentra principalmente la profilaxis preexposición (PrEP) y en menor medida, la profilaxis posexposición (PEP), dos estrategias farmacológicas avaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centers for Disease Control and Prevention (CDC) para reducir el riesgo de adquirir el virus.
Sin embargo, muchas personas no saben de su existencia, todavía confunden estos términos o desconocen cuándo deben utilizarse y si son elegibles para su uso. Entender las diferencias entre PrEP y PEP es fundamental para tomar decisiones informadas y proteger la salud sexual de forma responsable.
¿Qué es la PrEP?
La PrEP (Profilaxis Pre-Exposición) consiste en el uso preventivo de medicamentos antirretrovirales antes de una posible exposición al VIH. Está diseñada para personas que no tienen VIH, pero que tienen un potencial importante de adquirir VIH por sus prácticas sexuales.
Según la International Antiviral Society–USA (IAS–USA), el esquema más utilizado sigue siendo la presentación oral que combina tenofovir disoproxil fumarato (TDF) y emtricitabina (FTC), en una misma tableta, comercializados como Truvada® o genéricos equivalentes (IAS–USA, 2024). En México, es la única opción de acceso para las personas elegibles
Cuando se toma de forma correcta y constante, la PrEP puede reducir el riesgo de adquirir VIH por vía sexual en más del 99 % (CDC, 2023). Su eficacia depende de la adherencia: el medicamento debe tomarse diariamente o bajo esquemas alternativos (a demanda) aprobados por un médico.
Recientemente, se han desarrollado nuevas opciones muy eficaces que son inyectables de larga duración; cabotegravir intramuscular cada 2 meses y lenacapavir subcutánea cada 6 meses. Dichas estrategias aún no están disponibles en México ni en la gran mayoría de los países a nivel mundial
Indicaciones principales
- Personas sexualmente activas con alto riesgo de exposición.
- Parejas serodiscordantes (una persona que no vive con VIH, pero que su pareja sí y no está indetectable).
- Personas que no usan preservativo de manera consistente.
- Usuarios de drogas inyectables que comparten agujas.
- Personas que se perciben en riesgo por alguna razón no especificada (personas que viven violencia por parte de sus parejas, parejas que consumen sustancias mientras tienen relaciones sexuales y no tienen control sobre el uso de preservativo, etc)
Seguimiento médico
El uso de PrEP requiere evaluaciones médicas cada tres a cuatro meses, que incluyen:
- Prueba de VIH antes de iniciar y durante el tratamiento, ya que si bien son antirretrovirales no son un tratamiento completo para el manejo adecuado de la infección por VIH, por tanto, es esencial siempre descartar la infección durante su uso.
- Pruebas de función renal y hepática (casi nunca es un criterio para limitar su uso) .
- Pruebas para ITS y hepatitis B/C. Esto es deseable, ya que tener cualquier otra ITS puede predisponer más a la adquisición de VIH.
- Consejería en adherencia y reducción de riesgos.
¿Qué es la PEP?
La PEP (Profilaxis Post-Exposición) es un tratamiento que se utiliza después de una posible exposición al VIH. Su objetivo es evitar que el virus se establezca en el organismo.
La PEP debe iniciarse lo antes posible, preferentemente dentro de las primeras 2 horas y no más allá de las 72 horas posteriores a la exposición (WHO, 2021). Este tratamiento tiene una duración de 28 días consecutivos y combina tres antirretrovirales diferentes.
Situaciones en las que se indica puede indicar PEP, previa valoración por un especialista
- Relaciones sexuales sin protección con una persona con VIH o de estatus desconocido.
- Accidente laboral con exposición a sangre (por ejemplo, pinchazo con aguja).
- Violación o agresión sexual.
- Compartir material inyectable potencialmente contaminado.
Esquema común de medicamentos
El esquema recomendado por la CENSIDA, la OMS y la CDC incluye:
- Tenofovir disoproxil fumarato (TDF) + emtricitabina (FTC)
más - Integrasa inhibidor (dolutegravir o raltegravir)
El seguimiento médico incluye pruebas de VIH al inicio, a las 4 y 12 semanas posteriores al tratamiento, así como monitoreo de efectos secundarios y asesoría en prevención continua.
PrEP vs. PEP: principales diferencias
PrEP vs. PEP: principales diferencias
| PrEP | PEP | |
| Significado | Profilaxis pre-exposición | Profilaxis post-exposición |
| Objetivo | Prevenir la infección antes del contacto con el virus | Evitar la infección después la posible exposición al virus |
| Inicio del tratamiento | Antes de la exposición | Lo antes posible, dentro de las 72 horas posteriores |
| Duración | Uso continuo (diario) | 28 días consecutivos |
| Eficacia | Hasta 99 % si se usa correctamente | Alta si se inicia a tiempo y se completa el tratamiento |
| Población objetivo | Personas que se perciben en riesgo | Cualquier persona con exposición reciente cuyo riesgo sea evaluado por un especialista |
| Supervisión médica | Cada 3-4 meses | Evaluación inmediata y seguimiento al mes posterior |
De acuerdo con la OMS, IAS-USA y CENSIDA, ambas estrategias son complementarias dentro de un enfoque integral de prevención combinada, que incluye también el uso de condón, la detección regular de ITS y la vacunación.
Disponibilidad de PrEP y PEP en México
En México, la PrEP y PEP está disponible de forma gratuita en clínicas especializadas Condesa, CASPASITs y en algunos servicios de urgencias del IMSS. También puede adquirirse en farmacias bajo prescripción médica privada.
El Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (CENSIDA) trabaja actualmente en campañas para ampliar el acceso a la PrEP, especialmente en poblaciones jóvenes y LGBT+, donde la incidencia de nuevas infecciones es mayor (CENSIDA, 2023).
Efectos secundarios y seguridad
Tanto la PrEP como la PEP son tratamientos seguros y bien tolerados. Los efectos secundarios más comunes incluyen náusea leve, dolor de cabeza o molestias gastrointestinales, que suelen desaparecer en pocos días.
Es importante no suspender el tratamiento sin indicación médica y mantener el seguimiento clínico para garantizar eficacia y seguridad.
Importancia de la adherencia y el acompañamiento médico
El éxito de estas estrategias depende de la adherencia al tratamiento y del acompañamiento por profesionales capacitados. Tomar los medicamentos a diario, acudir a controles periódicos y complementar con medidas preventivas (como el uso del condón y las pruebas regulares de VIH) son pasos fundamentales.
Todas las agencias nacionales e internacionales destacan que la prevención efectiva del VIH requiere un enfoque integral para su óptimo resultado, que incluye el tratamiento médico, la consejería, educación sexual y reducción del estigma.
Conclusión
Las diferencias entre PrEP y PEP radican en el momento de uso. Mientras la PrEP actúa como un “escudo preventivo” para quienes se exponen al virus, la PEP es una herramienta ante una exposición puntual. Ambas estrategias, acompañadas de la educación sexual y el uso del preservativo, constituyen pilares esenciales para alcanzar la meta de cero nuevas infecciones por VIH en México.
El acceso a información clara, atención médica oportuna y servicios inclusivos son derechos fundamentales para todas las personas. Consultar con un médico especializado es el primer paso hacia una prevención efectiva, informada y libre de estigma.
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